LAS TECNOLOGÍAS EN EL APRENDIZAJE DE PRESTACIÓN DE CUIDADOS: PROPUESTA DE UN MARCO REFERENCIAL DESDE EL MODELO DE PATRICIA BENNER


Cristian Daniel Herrera Cuenca(1); Adriana Cercas Duque(2)

(1) Estudiante del Master en Gestión y Aplicación del Conocimiento en Autocuidado en Enfermería. Investigador Grupo MISKC (UAH).

(2) Enfermera en H.U. La Zarzuela. Máster en Informática Pluridisciplinar (UAH). Docente en Máster en Gestión y Aplicación del Conocimiento del Autocuidado en Enfermería (UAH).Investigadora y docente Grupo MISKC (UAH). Miembro RIEI España.


RESUMEN

Las enfermeras tienen la responsabilidad y la obligación de ofrecer atención de calidad a la población a la que cuidan. Esto supone que las enfermeras por ley deban actualizar sus conocimientos para enfrentar las distintas situaciones que se encuentran en su práctica asistencial, así como afrontar los retos de la actual sociedad informatizada. Ante esta situación las enfermeras han encontrado que las características de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), flexibilidad de tiempo y espacio, favorecen la adquisición de este conocimiento, ahora bien ¿Cómo saber que TIC es la adecuada para sus necesidades? El presente estudio busca facilitar a las enfermeras un método de selección de TIC que aumenten su conocimiento en cuidado de acuerdo a su competencia clínica.

Palabras clave: Cuidado, Competencia clínica, Conocimientos, Enseñanza, Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

ABSTRACT

Nurses have the responsibility and obligation to offer quality care to those people they take care of. This leads to nurses needing to constantly update their knowledge by laws governing nursing practice and they have to face the computerized society. Nurses have discovered that Information and Communication Technologies (ICT), holding characteristics such as temporal and spacial flexibility will be paramount in order to obtain knowledge. ¿How to select ICT? This investigation tries to find an answer to this new problem that many nurses encounter throughout their professional careers, with the goal to facilitate the choice between the different ICT's available, ultimately trying to best match each individual and their clinical competence.

Key words: Care, Clinical competence, Health knowledge, Learning, Information and Communication Technologies (ICT)


Herrera Cuenca, CD. Cercas Duque, A.LAS TECNOLOGÍAS EN EL APRENDIZAJE DE PRESTACIÓN DE CUIDADOS: PROPUESTA DE UN MARCO REFERENCIAL DESDE EL MODELO DE PATRICIA BENNER. ENE, Revista de Enfermería. v. 10, n. 3, dic 2016. ISSN 1988 - 348X. Disponible en http://ene-enfermeria.org/ojs


1. INTRODUCCIÓN

La revolución tecnológica experimentada requiere que aquellos que quieran hacer uso de estas tecnologías deban actualizar sus conocimiento continuamente, como ocurre en el caso de la Enfermería que atiende a las personas en relación a su cuidado, lo que incluye las tecnologías desde ambas partes: la persona atendida y el profesional.

Así, la presente investigación tiene por objetivo establecer un marco para la clasificación de las tecnologías de la información y la comunicación en el campo del cuidado, adaptado según el nivel competencial del profesional de enfermería.


2. ESTADO DEL ARTE

La investigación está asentada sobre tres ejes: el cuidado, el aprendizaje-enseñanza y las tecnologías, por lo que a continuación se mostrarán las ideas fundamentales sobre estas áreas para el presente estudio.

2.1 El cuidado.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), “cuidado” es la “acción de cuidar”, y define “cuidar” como, “asistir, guardar, conservar” (1).

Dentro de la disciplina enfermera Collière entiende que cuidar “es primero y ante todo un acto de vida, en el sentido que representa una infinita variedad de actividades dirigidas a mantener y conservar la vida y permitir que ésta continúe y se reproduzca… es un acto individual que uno se da así mismo cuando adquiere autonomía, pero, del mismo modo, es un acto de reciprocidad que se tiende a dar a cualquier persona, que requiere temporal o definitivamente, ayuda para asumir sus necesidades vitales “(2).

En la concepción de cuidado de Colliér se identifican los dos tipos de cuidados que existen “acto individual”, cuidado así mismo, y “acto de reciprocidad”, cuidado hacia otro. En este sentido Orem identificó el cuidado así mismo como “autocuidado” y el cuidado al otro como “cuidado dependiente”(2,3).

- El autocuidado debe ser desarrollado por las personas durante su proceso de maduración para poder discernir que factores deben ser controlados o tratados y así regular su funcionamiento y desarrollo. A ésta compleja capacidad a desarrollar Orem la llamó agencia de autocuidado, y en su teoría sobre el autocuidado englobó los factores que interfieren en la regulación de la persona, y por tanto en la creación de la agencia de autocuidado en: requisitos de autocuidado universales (RAU), requisitos de autocuidado del desarrollo y requisitos de desviación de la salud (3).

-El cuidado dependiente es una actividad realizada por adultos responsables que asumen cubrir las necesidades vitales de individuos socialmente dependientes de forma temporal o definitiva (2,3). Orem apunta que los adultos que cuidan de otros deben desarrollar una agencia de cuidado dependiente que es la capacidad de cubrir el autocuidado de las personas que dependen de ellos (3).

Ahora bien, existen circunstancias en que las personas no pueden realizar el autocuidado y tampoco puede ser realizado por familiares o allegados, en este caso es necesario la presencia de un personal cualificado para procurarlos, que sería la Enfermería. El cuido de enfermería es una variante especializada del cuidado dependiente (2,3,4).

2.2 Enfermería

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define como “la atención autónoma y en colaboración dispensada a personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades, enfermos o no, y en todas circunstancias. Comprende la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la atención dispensada a enfermos, discapacitados y personas en situación terminal.” Esta definición clarifica que la Enfermería es una profesión que se debe a las necesidades de la sociedad que demanda su atención de cuidados (3,5).

2.2.1 Enfermería: profesión con obligaciones.

El reconocimiento de la enfermería como profesión garante de los cuidados de las personas está recogido en el “Real Decreto de 8 noviembre por el que se aprueban los Estatutos Generales de la Organización Colegial de la Enfermería de España, del Consejo General y de la Ordenación de la actividad profesional de enfermería”, y en la “Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias” (LOPS) (6,7).

La enfermería responsabilizada de los cuidados de la población debe asumir una serie de obligaciones recogidas en la “Ley 55/2003, de 16 de diciembre, del Estatuto marco del personal estatutario de los servicios de salud”, y el Código deontológico de la enfermería. Entre estas obligaciones se encuentra la adquisición de competencias, recogidas en la “Orden CIN 2134/2008”, y la formación continuada (8,9).

2.3 Aprendizaje – enseñanza.

Según la R.A.E en su primera acepción recoge aprendizaje como “acción y efecto de aprender algún arte oficio u otra cosa”, y el aprender como “adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia” (1).

2.3.1 Características a tener en cuenta en el aprendizaje – enseñanza.

En la adquisición de conocimiento, quienes intervienen en el proceso de aprendizaje (aprendiz y maestro), deben tener en cuenta una serie de características, que de no estar presentes su adquisición es improbable (10):

-La motivación: la mayoría de los aprendizajes requieren de una práctica continuada con su correspondiente demanda de esfuerzo.

-La atención: evitar la distracción en tareas que no conlleven aprendizaje.

-La recuperación y la transferencia de conocimientos adquiridos es necesario seguir usando los conocimientos adquiridos así como ser capaz de transmitirlos para que estos no se olviden.

-La conciencia y el control de los mecanismos de aprendizaje: son transversales a los anteriores, a fin de que el aprendiz consiga un buen conocimiento debe ser capaz de controlar su proceso de aprendizaje.

2.3.2 Tipos de aprendizaje

Según Ignacio Pozo el aprendizaje de tipo reproductivo ha sido el que a dominado históricamente, pero en la actual “cultura del aprendizaje”, con la introducción de nuevos sistemas de producción, comunicación y conservación de la información, se hace necesario nuevas formas de adquisición de conocimiento, ya que las demandas de aprendizaje no son las mismas que en épocas pasadas, se exige más en calidad y cantidad, lo que está llevando a que las personas se encuentren en formación permanente. En esta situación confluyen el aprendizaje asociativo y el constructivo (11):

- Aprendizaje asociativo: se condensa la información en una sola vez por medio de la repetición y genera un conocimiento automatizado, es decir, inconsciente y de rápida recuperación, siendo eficaz sobre todo ante situaciones adversar como recoge Ignacio Pozo citando a Karmiloff-Smith (11).

-Aprendizaje constructivo: requiere una participación activa de quien aprende, interpretando el conocimiento y no limitándose a reproducirlo. Dentro del enfoque constructivista se enmarcan la Teoría de la equilibración de Piaget, Aprendizaje de conceptos de Vygotskii, y el Aprendizaje significativo de Ausubel (10,11).

2.3.3 Aprendizaje en la asistencia clínica

Según lo expuesto por Marriner et all para Patricia Benner “el conocimiento práctico puede ampliar la teoría o puede desarrollarse antes que las formulas científicas”, ya que en la práctica existen situaciones de tal complejidad que no pueden ser explicados por la teoría. Por tanto para Patricia Benner la teoría procede de la práctica, y ésta podrá ser modificada o ampliada por la teoría (12,13).

2.3.4 Tipos de enseñanza

Según Ausubel citado por Ignacio Pozo aprendizaje y enseñanza interactúan, pero son independientes, de tal manera que ciertas formas de enseñanza no conducen forzosamente a un determinado tipo de aprendizaje (10).

- Presencial: caracterizado por la interacción profesor-alumno, la trasmisión de conocimiento va a depender de que el maestro se comporte como un proveedor de información, un modelo de comportamiento, un entrenador que ayuda en la estructuración del proceso de aprendizaje, un tutor que fija las metas y medios para que el aprendiz se responsabilice de la adquisición de conocimientos y un asesor que sigue de cerca al aprendiz para que no se desvié de los objetivos planteados (10).

- Virtual: se caracteriza por el empleo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC). El intercambio de información entre profesor-alumno se realiza a través de internet y de forma sincrónica (instantánea) o asincrónica (dilatada en el tiempo). Este tipo de aprendizaje se denomina “e - learning” (14,15).

2.4 Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en salud

Las Tic impregnan todo tipo de áreas, entre ellas una de las más conocidas es la salud, empleándose el término “e - health” para atender dicha relación (16).

Según el manual de inmersión 2.0 para profesionales de salud se entiende por TIC, al “Conjunto de recursos, procedimientos y técnicas usadas en el procesamiento, almacenamiento y transmisión de información” (16). Los instrumentos que se incluirían como TIC son: televisión, teléfono, video, ordenador, y las diferentes variantes de estos en simbiosis con la red internet (páginas web, chat, redes sociales, aplicaciones…) (16,17).

No obstante no hay una definición que concrete que son las “Tecnologías de la Información y la Comunicación” (TIC) (18), esto es consecuencia de sus características cambiantes y dinámicas, lo que además las ha llevado a repercutir en dos modelos sociales, primero en la estabilización de una “Sociedad de la Información”, caracterizada por la acumulación de gran cantidad de información, y en la actual “Sociedad del Conocimiento”, término acuñado por Drucker, caracterizada por no limitarse a almacenar información, sino a procesarla, añadirle valor propio, y transmitirla (10, 16,18).

En este sentido las características de las sociedades del conocimiento influyen en varios ámbitos, de entre los cuales destaca el beneficio en el campo de la salud. Este beneficio en salud se va a conseguir en parte gracias a la formación que reciben los profesionales de la salud, lo cual revertirá en mejora del cuidado (18).

2.4.1 E-learning

El aprendizaje mediante TIC e internet permite superar barreras geográficas y temporales a la hora de establecerse un proceso de enseñanza-aprendizaje, esto es gracias a las herramientas sincrónas (videoconferencia, chat, aula virtual, sistema experto) y asincrónas (correo, redes sociales, foros) (18,19).

En e- learning se promueve una formación basada en el modelo constructivista, ya que se busca la adquisición de conocimiento significativo y potenciar las habilidades y competencias (10, 19). Este conocimiento significativo lo adquiere el aprendiz adoptando una actitud positiva ante el aprendizaje, es decir, haciéndose participe de su aprendizaje mediante el uso te las herramientas sincrónicas y asincrónicas que se ponen a su disposición. En esta misma línea se promueve un aprendizaje cooperativo facilitando el contacto con comunidades de aprendizaje y comunidades de trabajo, ya que la adquisición de conocimiento significativo conlleva ser capaz de transmitir el conocimiento a otros (10). A fin de hacer más atractivo el aprendizaje, se ofrecen herramientas multimedia (imagen, video, audio) (19).


3. MATERIAL Y MÉTODO

La presente investigación parte de la hipótesis de establecer un marco de referencia que permita seleccionar TIC para la adquisición de competencias según niveles de desarrollo como profesional asistencial clínico.

La metodología seguida ha sido de tipo deductiva a través de la extracción de conocimiento de fuentes bibliográficas y educción con expertos.

Las fuentes bibliográficas que sirvieron de referencia han sido, el libro de Patricia Benner “Práctica progresiva en enfermería: manual de comportamiento profesional” que permitió la representación de los cinco niveles competenciales mediante un mapa conceptual. Los apéndices de la obra de Orem “Modelo de Orem. Conceptos de enfermería en la práctica” empleados para identificar las competencias a adquirir en cada nivel descrito.

A posteriori mediante entrevistas con expertos se validó la representación del conocimiento y la propuesta de competencias por niveles.


4. RESULTADOS

A continuación se muestran los resultados obtenidos según las fases desarrolladas de estudio que atendían a los objetivos específicos de investigación.

4.1 Representación de niveles competenciales

Se desarrollo un mapa conceptual en que quedaron plasmadas las características más representativas de cada uno de los niveles descritos por Patricia Benner en su obra “From Novice to Expert”, las características que se incluyeron han sido:

- Principiante: se corresponde con personas sin experiencia en las situaciones a las que deberá enfrentarse. Para guiar la actuación en las situaciones clínicas, hay que proporcionar normas fuera de contexto y atributos objetivos (peso, ingesta, eliminación, temperatura…) en relación al estado del paciente. Presentan dificultades para discernir lo relevante de lo irrelevante en una situación. En este nivel se encuentran los estudiantes de enfermería, y las enfermeras expertas en un área cuando entran en un servició clínico del que no tienen experiencia asistencial (12,13).

- Principiante avanzado: es la persona que se ha enfrentado a varias situaciones reales o que le han sido indicados los elementos importantes y frecuentes de una situación (12,13).

Al instruir al principiante avanzado se debe tener en cuenta que a diferencia de lo que sucede con los atributos y las características, no pueden objetivarse los aspectos (necesidades recurrentes y significativas), ya que requieren de experiencia basada en la identificación del contexto de la situación (12,13).

En este nivel se encontrarían las enfermeras recién graduadas, las cuales siguen las normas y se orientan por las tareas que deben realizar, por tanto centra su atención en las situaciones clínicas y buscan demostrar sus habilidades. Aunque se sienten muy responsables del control del cuidado del paciente, no enfrentan su situación con una visión amplia (12,13).

- Competente: la enfermera llega a este nivel tras dos años realizando un trabajo en similares circunstancias. Gestiona el tiempo y se organiza para planificar las actuaciones que son relevantes en cada situación, identifica atributos y aspectos relevantes, pero sin tener en cuenta el tiempo que requiere para atender las necesidades del paciente. Puede llegar a desarrollar un exceso de responsabilidad hacia el paciente, que le lleve a querer estar presente en cualquier actuaciones sobre él, a veces innecesariamente, lo que puede provocar una visión crítica sobre sí misma(12,13).

Esta fase es crucial en el aprendizaje de la clínica y la enfermera debe ser capaz de guiar su actuación en función de la situación (12,13).

- Eficiente: La enfermera desarrolla la intuición gracias a las situaciones experimentadas. Es capaz de percibir los diferentes aspectos que interfieren en una situación como un todo y plantearse objetivos a largo plazo. Aumenta su capacidad para identificar los cambios relevantes de cada situación, y dar respuesta a medida que la situación evoluciona. No se fía únicamente de los objetivos fijados por la organización, y se siente segura con sus conocimientos y habilidades, lo que le permite interactuar más con el paciente y la familia (12,13).

- Experto: Emplea la intuición para encontrar el origen de los problemas sin perder el tiempo en soluciones y diagnósticos alternativos. Entre sus características se encuentran: dominio clínico y de la práctica, asimilación del conocimiento práctico, visión general, capacidad de previsión. La enfermera conoce al paciente de forma integral, de tal forma que reconoce sus necesidades y no le importa negociar cambios en el plan de cuidados, para conseguir su adaptación (12,13).

Figura 1: Mapa conceptual características modelo aprendiz a experto

4.2 Contenido de las áreas competenciales según Orem.

Se analizaron los factores que pueden condicionar la satisfacción de los requisitos de autocuidado universales (RAU), que se encuentran en el apéndice de la obra de Orem. Entendiéndose que si se logra hacer frente a estos factores se podrá cubrir la agencia de autocuidado dependiente o el agente de autocuidado, como se refleja en la citada obra (3). Este análisis queda reflejado en la construcción de las tablas presentadas en el apartado de resultados 4.3.

4.3 Relación de las áreas competenciales de Orem con los niveles competenciales de Benner.

A continuación se procedió a establecer relaciones entre los niveles del estudio “From Novice to Expert” de Patricia Benner y los factores condicionantes para los requisitos de autocuidado de Orem. El presente estudio se centra en las categorías de principiante, principiante avanzado y competente, ya que la investigación parte de la experiencia en la práctica clínica que se posee en el momento de realización de la misma y la aspiración de alcanzar una categoría de “competente”.

Las relaciones se establecieron teniendo en cuenta que en cada uno de los niveles competenciales descritos por Benner existen unas habilidades las cuales capacitan para hacer frente o no a determinados factores condicionantes.

Se obtuvieron tres tablas correspondientes con los tres niveles competenciales de Benner, cada una de estas a su vez contenía todos los requisitos de autocuidado en relación con las áreas competenciales que les correspondía adquirir. Las competencias a adquirir en cada categoría han sido:

-Principiante: estudios anatomofisiológicos, valores de normalidad. (Figura 2)

Figura 2: Ejemplo de contenido a abordar en el RAU actividad-reposo para el nivel principiante.

-Principiante avanzado: conocimientos en fisiopatología, signos y síntomas, farmacología. (Figura 3)

Figura 3: Ejemplo del contenido a abordar en el RAU actividad-reposo para el nivel principiante avanzado.

-Competente: cuidados específicos a cada requisito para los que está capacitado. (Figura 4)

Figura 4: Ejemplo del contenido a abordar en el RAU actividad-reposo para el nivel competente.

4.4 Determinación de las características de las aplicaciones.

Tras establecer las relaciones competenciales que se deberían poseer en función del nivel de cualificación de la persona, se procede a presentar aquellas herramientas que permitirán la adquisición de conocimientos atendiendo a sus características. La relación aparece representada en la figura 5, donde se puede ver como en la columna de la izquierda se encuentra el área competencial a trabajar y a su derecha las herramientas que potencian dicha área en cada uno de las categorías.

Aunque las herramientas empleadas coincidan en las diferentes categorías, se debe resaltar que tanto la información que manejan como el área que se pretende trabajar esta adaptado a las necesidades de cada una de estas categorías. Esto es posible gracias a la flexibilidad que ofrecen las TIC a la hora de adaptarse a las características de quién las use.

Figura 5: Relación entre área competencial a trabajar y herramientas.

4.5 Evaluación de adquisición de competencias.

Finalmente se estableció un método de evaluación de adquisición de conocimientos para cada una de las categorías de estudio. Este punto deberá ser determinado con exactitud ante casos concretos de enseñanza-aprendizaje.


5. CONCLUSIONES

La actual sociedad presenta una realidad donde la información es continua, dinámica y en constante crecimiento. Estas circunstancias han hecho que en nuestros días se busque el valor añadido que aportan las personas con capacidad de gestionar el conocimiento que aportar a la sociedad.

Dicho planteamiento afecta también a la enfermería, como una disciplina y profesión, que debe gestionar continuamente información nueva, avances en conocimientos y tecnologías, todo ello centrado en devolverlo como servicio de cuidados a la población a la que atiende. En este sentido, los alumnos universitarios que están aprendiendo y los que ya son profesionales se ven obligados a la continua formación.

Los resultados del presente estudio dan así respuesta a una necesidad de alumnos y profesionales, como también a la demanda expresada por ellos en muchas ocasiones, de poder identificar recursos tecnológicos adaptados a las áreas competenciales que requieren en su labor de cuidado, así como, al mismo tiempo, al nivel de desarrollo que han adquirido como asistentes clínicos.

Los profesionales de enfermería como integrantes de la sociedad de la información y la comunicación e inmersos en la revolución de las tecnologías, encuentran en las TIC una buena herramienta para mantener actualizados sus conocimientos y estar preparados en todo momento para dar solución a las demandas de cuidados que puedan presentar las personas a las que asisten.

La necesidad de una buena preparación a la par que actualizada de las enfermeras se hace evidente cuando se imaginan situación extremas como puede ser una unidad de cuidados intensivos donde las necesidades de cuidados de los pacientes cambian constantemente y en poco tiempo, por tanto requieren que el profesional que allí se encuentre tenga los conocimientos bien asimilados para poder actuar de forma eficaz.

Finalmente, tras el trabajo de investigación realizado, cabe confirmar la posibilidad de establecer un marco de referencia para la determinación de las tecnologías más adecuadas en función del área de conocimiento a abordar.


BIBLIOGRAFÍA

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